¿Qué es hosting? Guía básica

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EEs importante preguntarse: ¿qué es hosting o servicio de estancia para tu página?, ¿qué tipos existen?, ¿cómo se usa? Averigua por qué.

Cuando te has decidido entrar a la era digital y crear un sitio web, obviamente quieres que la mayoría de la gente lo use e interactúe con él, por lo que tendrás que publicarlo o cargarlo en internet con un buen servicio de alojamiento web.

El alojamiento web, como también se le conoce al hosting, funciona guardando los archivos de tu sitio en computadoras de gran potencia llamados servidores, normalmente proveídos por empresas especializadas.

Cuando alguien escribe la dirección web de tu página, internet se conecta a ese servidor que contiene los archivos de tu sitio y luego transfiere la información a la computadora. Opera las 24 horas al día, los siete días a la semana.

Hay que señalar que el hosting es de tres tipos: alojamiento compartido, servidor dedicado virtual y servidor dedicado. Cuando se trata de la tarea de poner el sitio en internet, es importante entender cómo debes utilizar cada uno de ellos.

¿Qué es hosting?

  1. El alojamiento virtual, o cómo también se le llama al hosting compartido, es tipo más simple. Toda la responsabilidad de la estabilidad del sistema es sólo del proveedor de alojamiento, pues en sus servidores conviven muchos sitios web.

Este servicio es asequible, porque el costo para operar el servidor es compartido con otros propietarios.

Hay, sin embargo, inconvenientes como los límites de almacenamiento y ancho de banda, y el rendimiento de tu sitio web se puede ver afectado por las necesidades de otras páginas, ya que va a compartir los mismos recursos.

  1. El servidor dedicado virtual, también llamado VPS o VDS, es físico, pero dividido por software en varios servidores virtuales. Estos tienen su propia cantidad de memoria RAM.

El usuario se da de alta en el sistema operativo con los derechos del administrador jefe, y con los recursos asignados tiene el derecho de hacer cualquier cosa, a menos que esté prohibido expresamente en su contrato.

  1. El servidor dedicado, es cuando se te asigna una máquina física con sus características propias. Tienden a ser mucho más poderosa que la de un servidor dedicado virtual.

¿Cómo determinar el tipo de alojamiento que necesitas? Para hacer esto tienes que entender lo que son las ubicaciones de la estructura.

Supón que tienes un sitio “ligero” que va a requerir un mínimo de recursos. En este caso, el alojamiento compartido simple será suficiente. Tendrás además la flexibilidad de moverte en temas de tarifas y mayor almacenamiento y banda ancha en caso de que lo necesites.

Ahora imagina que deseas poner una tienda online con un montón de productos, varios tipos de conexión, integración de sistemas de pago, entre otros más servicios. Naturalmente, la creación y colocación de estos sitios implica un flujo constante de visitantes o de lo contrario simplemente no será rentable.

Por tanto, es lógico prever recursos suficientes para las operaciones. En esta situación puedes elegir el servidor dedicado virtual, por temas de flujo de operación y seguridad.

El servidor dedicado es generalmente adquirido, si se requiere un poder de cómputo muy alto o para la reventa de servicios. Piensa aquí en servicios como Netflix o varios carriers de telefonía y datos.

Básicamente, todo alojamiento web proporciona la tecnología y los servicios para gestionar servidores y el software que incluyen, la seguridad, el soporte, ancho de banda, velocidad, etc.

Una de las recomendaciones es que en el mejor de los casos elijas un proveedor de hosting que tenga oficinas en el país, pues ante cualquier problema siempre es mejor tener cerca a quien poder acudir.

Esto es el llamado hosting y las diversas formas en que opera. Tú puedes elegir el que más le convenga a tu operación, sin que olvides nunca la seriedad en el servicio y, sobre todo, en ciberseguridad, y que un ataque puede tirar el servicio y poner en riesgo tu negocio.

Algunas compañías de almacenamiento tienen periodos de prueba para que experimentes el servicio, lo cual puede ser bueno para mirar cómo puedes operar a futuro. En este momento tu tarea es evaluar los siguientes aspectos de uso, como es el apoyo de su personal en caso de alguna contingencia, la calidad técnica (pericia, velocidad de respuesta, corrección en el trato con el cliente) y la adecuación de los recursos para tu sitio.

Si estás satisfecho, puedes pagar por un tiempo para comenzar a operar, y si no lo estuviste, es importante que le notifiques al proveedor de alojamiento, pues es posible que la empresa pueda mejorar los aspectos negativos de tu experiencia e, inclusive, hacerte una mejor oferta para evitar que te vayas a la competencia.

No olvides siempre elegir un buen hosting, serio, con experiencia.

Hay muchos servicios nuevos que pueden ser un fraude, no cuentan con la seguridad suficiente, y pueden terminar perjudicando tu inversión.

Más vale saber elegir, que lamentar.

Fernando Paul Lara Galicia
Fernando Paul Lara Galicia es Jefe de Información y Columnista en la sección Dinero de Excélsior, y Editor de Tecnología para Grupo Imagen. También es conductor de Dinero y HackerTV en ExcélsiorTV. Colabora en Enfoque Financiero con Alicia Salgado, 100.1 FM. Es egresado de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Colectiva por la ENEP Acatlán, UNAM.